La familia del Sg2 Walter Castro del Regimiento Policía Militar, se encuentra profundamente agradecida de la Fundación de señoras del Ejército, ya que el año 2019 luego del nacimiento de sus gemelos Ángel y Maximiliano, tuvieron la oportunidad de recibir nuestra ayuda.

El Sg2 Castro estaba inscrito en el aporte voluntario de la fundación sin imaginarse que algún día iba a requerir de ella. “Mi señora Minela tenía 38 semanas de embarazo, estábamos atentos, pero no me imaginaba que sería tan pronto. Yo me encontraba de guardia y llegaron a buscarme porque mis hijos iban a nacer”, comenta.

“Estábamos en el parto, el primero en nacer Ángel, tenía algo raro en su respiración. Se lo llevaron y lo intubaron. Luego a los minutos nace Maximiliano, gracias a Dios sin problemas. Con Ángel estuvimos días sin saber que pasaba, hasta que un médico cirujano lo vio y dijo que lo operaría enseguida, y así fue. Le encontraron un quiste de agua en la tráquea, por lo que luego de la operación pasó a la UCI”, agrega.

Durante esos días donde junto a su señora se turnaban para acompañar a Ángel en el Hospital Militar, cuidar de Maximiliano y de su hija mayor, Fernanda. Minela le comentó sobre solicitar ayuda a la Fundación de Señoras y fue ella quien a través de un mail se contactó. La fundación, a través del voluntariado de las Damas de Rosado, con el fin de entregar apoyo inmediato, le hizo entrega de pañales mientras la familia se encontraba en el Hospital.

“Nos tomó por sorpresa la ayuda de las Damas de Rosado, no las conocía, y un día en la mañana llegamos al hospital y nos dicen que nos habían llevado esa ayuda. Estábamos felices”. Comentó el Sargento.

Además agrega: “Cuando por fin nos fuimos a nuestra casa, aproximadamente a las dos semanas de su alta, les dio a ambos gemelos el virus Sincicial”.

Hoy ambos se encuentran bien de salud y la familia posee un vínculo especial con la fundación.

Para terminar menciona: “La labor de la fundación es como los músicos, prestamos apoyo para muchas cosas y normalmente pasamos inadvertidos. Muy poca gente sabe lo que realmente hacemos y trabajamos”, agregando “La fundación es familia, cuando uno va para allá, se siente el cariño. El recibimiento de las personas que trabajan ahí es realmente maravilloso”.