Marianne Stegmann de Oviedo: “Me siento feliz y agradecida por el trabajo realizado”

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Al terminar los cuatro años de su gestión, la presidenta de la Fundación de Señoras del Ejército realiza un recuento de lo que significó liderar esta entidad y de los logros alcanzados.

 Era un gran desafío. Con la ayuda del personal que trabajaba fue  conociendo cada detalle de lo que se hacía. Nombró a las directoras con quienes comenzó a organizar y vislumbrar los objetivos qué querían lograr. Para llevarlo a cabo, al poco andar, decidieron asesorarse por una persona experta en el desarrollo de fundaciones con el propósito de buscar mejores caminos para una gestión más eficiente y orientada a las necesidades actuales de la familia militar.

  • Cómo fueron priorizando lo que querían hacer?
  • Ya conociendo su funcionamiento, quisimos darle un nuevo impulso. Dijimos “sí podemos, somos capaces” de llevar a cabo esta gran obra. Por un lado estaba el día a día. Por otro, los proyectos, los sueños. Así nació la idea de los centros de actividades en las villas militares para que sus residentes tuvieran un lugar de esparcimiento. Además, pensamos que para conocer bien los problemas que existen era fundamental trabajar a lo largo de Chile súper de la mano con las asistentes sociales. Continuamos comunicándonos con ellas a través de reuniones y video conferencias para que conocieran bien nuestra misión.

 

  • ¿Algún hecho que marcó el trabajo de los primeros años?
  • Sí. El terremoto del norte y el aluvión de Copiapó. Sobre todo con el primero era necesario movilizar a más gente para poder ayudar. No teníamos muchos medios, sólo la voluntad. Gracias a Dios el llamado fue muy bien recibido y ambas campañas de recolección de elementos de primera necesidad fueron exitosas. Sin embargo, a través de estos eventos nos dimos cuenta que era fundamental tener una base, un fondo de ayuda. Y surgió la idea del aporte voluntario de los integrantes del Ejército, iniciativa que ya tenían otras fundaciones de las instituciones armadas.

 

  • ¿Qué respuesta tuvo esta iniciativa en la Institución?
  • Partió en los meses de abril y mayo de 2015 de una manera muy tímida. Pero poco a poco ha ido tomando más fuerza. La constante difusión y los diferentes eventos que se realizan han dado a conocer la labor social de la Fundación y han motivado cada día a más personas a ser parte de esta obra. Hoy podemos decir que los inscritos aumentaron en un 12% en el 2017 con respecto al 2016. Lo cual nos tiene muy contentas.

 

  • ¿Cuál ha sido la mayor dificultad?
  • Creo que el congregar. La gente se siente identificada cuando tiene un problema o alguien cercano lo tiene. Pero cuando no, es a veces indiferente. Por eso, no ha sido fácil lograr compromiso. Tampoco, el voluntariado. Las personas tienen otras actividades, trabajan y no siempre se dan tiempo para entregar. Pienso que es importante sentirnos parte, porque el Ejército es una institución históricamente reconocida por sus  tradiciones y por ende, nosotras tenemos que apoyarla, porque es parte de la vida de nuestros maridos. Es importante inculcar estos valores en las familias y ser solidarios. La Fundación trata precisamente de congrega, de estar presente para colaborar con el bienestar de las familias.

 

  • ¿El logro más importante?
  • Los tres Centros de Actividades. Sobre todo los dos en zonas extremas y aisladas, Baquedano y Porvenir. También haber incorporado el aporte voluntario del personal del Ejército porque sin él no se podría realizar tantas cosas.

 

  • ¿Algo pendiente?
  • Que se involucren más personas. Que más gente se sienta parte, no solo aportando con un monto en dinero, sino que también regalando tiempo, cooperando en las diferentes actividades, en los voluntariados, etc.

 

  • ¿Qué le gustaría para el futuro de la Fundación?
  • Que se mantenga en el tiempo, que día a día crezca y apoye a más personas en dificultades para que su trabajo se reconozca y sea valorado en cada hogar, porque lo que se hace es muy grande e importante.

Fue un lindo desafío ser presidenta de la Fundación. Me siento súper contenta de los logros obtenidos en estos cuatro años Estoy muy agradecida de toda la gente que me apoyó: el staff administrativo, el directorio,  todo el voluntariado, el Ejército, mi familia y todos quienes entregaron un granito de arena a esta gran causa. Formamos un gran equipo que realizó una importante gestión. A Cecilia Militzer de Martínez le deseo el mayor de los éxitos. Tengo la certeza de que la Fundación tiene la fuerza por si sola para seguir adelante, para continuar luchando por cada una de las personas a las cuales ayuda.